PARTE VI LO OCULTO EN LA NIEBLA
PARTE VI
Lo Oculto en la Niebla
Adentrándose
más aún por aquel amplio pasadizo rocoso, un grupo de jóvenes parecía estar algo
exhausto de tanto caminar. Afortunadamente ya no se escuchaban gritos ni el
sonido de alguien persiguiéndolos, parecían estar solos en aquel lugar
desconocido.
̶ Hahh … hahh … ¿Q-Qué hacemos ahora? ̶
preguntó Daniel.
̶ Por ahora ocultémonos de ellos … además,
cuando se enteren de lo que le sucedió a Marcus, pueden que nos culpen. ̶ afirmó Liam.
̶
¿Qué hay de lo que decía ese papel que encontramos? ¿Si nos adentramos más, volveremos
a encontrar esa niebla? ̶ preguntó Glen.
El
grupo quedó en silencio pensando en qué hacer.
̶
Por
el momento, avancemos lentamente, estemos atento si vemos algo o alguien … Por otro
lado, al ver el cuerpo de Marcus, me pareció que la apuñalada fue reciente. ̶ comentó,
Aren.
̶ ¿Cómo sabes eso? ̶
preguntó Daniel.
̶ Si vieron su cuerpo, solo había un par de
moscas a su alrededor; eso indica que no pasó mucho desde que lo asesinaron … caso
contrario, estaría lleno de insectos.
Esto
dejó pensando al resto quienes, ciertamente, se dieron cuenta que toda la zona era
hábitat de insectos voladores y terrestres lo cual apoyaban la hipótesis del joven.
̶
Por último, de ser verdad, debemos tener cuidado de aquellos ‘pasajeros’ que
dijo Marcus … probablemente ellos lo asesinaron. ̶
comentó Aren ̶ Por eso mismo, no debemos regresar.
̶ Pero, no podremos sobrevivir por mucho más
… no tenemos alimentos y ni siquiera sabremos si vendrá algún tipo de rescate en
las próximas horas. ̶ argumentó Liam.
Con
aquellas cuestiones, el grupo decidió adentrarse un poco más lo suficiente como
para poder regresar rápidamente al percibir sonidos de motores o algo que
indicara la llegada de un equipo de rescate.
Sin
tener qué comer ni beber, aquellos jóvenes se quedaron a acampar en medio del
frio de la noche durante todo el tercer día que había pasado desde el
accidente.
Durante el transcurso de aquel día, el sonido
de peleas y grito de niños comenzaba a llenar los alrededores del destruido
tren. Los hombres quienes se habían ido en búsqueda de alimentos el día anterior
se enteraron de que las mujeres y ancianos habían robado raciones de comida.
Las
discusiones no se hicieron esperar y más aún cuando encontraron a aquel grupo
que gestionaba el lugar junto con Marcus ocultando otra ración de víveres que
estos habían robado de algunas mujeres que estaban tiradas muertas debajo del
tren.
Esto hizo enervar a todo el resto de pasajeros
quienes no dudaron en golpearlos y apedrearlos hasta que muriesen.
Después
de esto, tomaron sus cuerpos y los llevaron juntamente con el resto de
fallecidos en aquellos días quienes todos estaban siendo puestos al extremo
posterior del tren, lado contrario a donde Aren y los demás habían huido.
Algunos
de los sobrevivientes se juntaron y comenzaron a marchar en dirección a la
cabina de Marcus, teniendo en mente exigir los resultados del equipo de hombres
que enviaron en busca de ayuda.
̶ ¡Ya nos fue difícil ayudarlos a que escalaran
hasta la superficie para que al final sea todo en vano! ̶ exclamaban
entre los hombres de aquel grupo.
Y
era cierto, pues hicieron grandes esfuerzos para ayudar a aquel grupo a salir
del cañón para que empezaran su travesía hasta la estación de Rivas.
Todos
aquellos ingresaron al vagón donde estaba la cabina de Marcus; todos enfurecidos,
pero unánimes en el pensamiento, abrieron la entrada a la cabina dándose cuenta,
desalentadoramente, de un cadáver sentado al fondo rodeado de algunas moscas y otros
insectos que se alimentaban de él.
̶ ¡Maldición! ̶
gritaron algunos de los presentes.
Otros
quedaron atónitos, pero todos llegaron a desesperarse aún más por aquel suceso.
Al
salir del tren, los hombres que aún seguían peleando entre sí y las mujeres y
ancianos quienes trataban de ocultarse pudieron ver a aquel grupo de hombres
con un semblante decaído.
Todos
se preguntaban la razón, ¿En donde se había ido su resolución de antes? Hasta
que los rumores se esparcieron de lo que había sucedido con Marcus.
El
lugar se calmó o mejor dicho se unieron en desesperación y tristeza, pues todos
quedaron con la idea de que nadie vendría a salvarlos.
Inesperadamente,
nadie pregunto quien o quienes habían asesinado a quien era su líder, nadie
decía nada solamente se hundían en dolor.
̶ Parece que ya se dieron cuenta, ¿eh? ̶
habló un hombre de traje negro quien estaba acompañado de uno con traje
blanco.
Sí,
eran los mismos quienes se habían apartado del resto de la gente observando
todo desde las sombras.
̶ Bueno, tarde o temprano tendría que pasar;
ahora solo debemos esperar a que ellos también mueran de inanición o de hipotermia
pronto … Por otro lado, parece que un grupo de jóvenes huyeron del lugar hace
poco. ̶
comentó aquel sujeto que acompañaba al varón de negro.
̶ ¿Cuántos eran?
̶
Unos cuatro, creo. ̶ respondió aquel hombre con una sonrisa
imperturbable en su rostro.
El
hombre de traje negro se quedó pensando mientras tranquilamente bebía agua de
una botella.
̶ Si son jóvenes, puede que nos sirvan … dile a
Renato que los siga también … pero su prioridad será encontrar el paradero de
Vil. ̶
ordenó aquel hombre.
̶ Entendido.
Aquel
hombre de cabello liso quien vestía el terno blanco, sacó un celular de uno de
sus bolsillos preparado para realizar una llamada
«Las
cosas se han demorado un poco más de lo pensado … si no fuese por Marcus, todo
ya estaría terminado … pero ya no importa, lo único que me molesta es la desaparición
de Vil … ¿Qué habrá sucedido?» pensaba aquel varón de
negro.
El
hombre de blanco, quien había terminado rápidamente de comunicarse por el teléfono,
sonrió.
«Bien
… con esto me aseguraré una posición dentro de … ¡!»
Aquellos
pensamientos de quien parecía ser el líder fueron perturbados.
̶ ¿Q-Qué significa esto, Gajel? ̶ habló
sorprendido mientras escupió al momento sangre.
̶ Bueno … tus servicios ya no son necesarios. ̶
respondió el hombre de blanco quien era referido como Gajel con su
imperturbable sonrisa.
̶
¿Q-Qué quieres … decir? ̶
preguntó el varón de negro mientras que una navaja lo suficiente mente
larga para atravesar la zona del estómago se hundía más en él.
̶ Oh vamos … no tienes porqué saberlo … no
es algo personal, ¿sabes?
̶ ¿Fue Krat? ̶ preguntaba
aquel moribundo hombre.
̶ Nop. ̶ como si se tratara de un juego para Gajel, hablaba
infantilmente.
̶ Entonces … ¿Quién …?
Antes
de poder terminar de hablar, otra navaja se encontró clavada en la cabeza de
aquel hombre de negro, pero ¿Cómo era la fuerza ejercida para poder realizar
esta terrible hazaña? ¿Acaso era la fuerza de un humano lo que podía hacer algo
así?
El
cuerpo de aquel desconocido hombre cayó al suelo ensangrentado. Mientras tanto,
el varón de blando, Gajel, sacó un pañuelo para limpiarse la sangre que lo había
salpicado dejando, luego, caer aquel pañuelo sobre el cuerpo apuñalado.
̶ Bueno … ahora sí podré divertirme … creo
que tuve que hacer esto desde hace mucho.
̶ decía con un tono algo cansado
mientras se volteaba a caminar y se
estiraba aquel hombre.
«Ahora
bien … ya que no está ese tipo llamado Marcus ni Robert, puedo encargarme de
mis asuntos … ¡!» pensaba Gajel cuando repentinamente
presintió algo a sus espaldas.
Inmediatamente
volteó a ver el cuerpo de quien en vida fue llamado Robert; sin embargo, este
no se movía. La muerte fue instantánea.
«No
… él ya está muerto … pero ¿de dónde vino esa presión?»
pensó con una mirada seria, sin sonrisa alguna mientras que veía por la ventana
aquel hombre de blanco en dirección hacia donde parecía manifestarse una extraña
niebla.
Pasó
aquel día, siendo nuevamente de mañana, el grupo de jóvenes se despertó con
cierta hambre y sed; sin embargo, su determinación por sobrevivir seguía inamovible.
Al
darse cuenta que no venía ninguna ayuda, pues no notaron la presencia de alarmas
de buses de ambulancia o algo similar, entendieron que posiblemente, el grupo
que salió en busca de ayuda, había fracasado.
̶ Ahora ¿Qué hacemos? ̶
preguntó Glen.
̶ Se suponía que ese grupo debería ya de haber
llegado a Rivas … ¿acaso tuvieron algún obstáculo en el camino? ̶ meditaba Daniel.
̶ No sabría decirlo … puede que haya
animales salvajes en la superficie … aunque no hayamos encontrado ninguno. ̶
comentó Liam.
Mientras
traban de entender la situación de aquel grupo, Aren se levantó observando el extremo
lejano de donde ellos estaban.
̶ ¿? ¿Qué sucede, Aren? ̶
preguntó Glen.
̶ Se … está acercando … ̶
respondió con seriedad.
Todos
los presentes notaron que pequeños rastros de niebla estaba en medio de ellos;
no era muy denso, pero, al ver en la dirección de Aren, pudieron notar que
ciertamente la niebla se estaba acercando.
̶
Bien … debemos decidir ahora … ¿volvemos con los demás o seguimos adentrándonos
en esta zona? ̶ propuso Glen seriamente.
Los
presentes estaban pensando detenidamente en lo que sería su mejor opción; sin
embargo, escucharon el sonido de una pisada proviniendo desde el campamento de
los sobrevivientes.
̶ ¡¿Lo escucharon?! ̶
murmuró Liam.
̶ Sí … ¿acaso nos siguieron? ̶
preguntó Daniel preocupadamente.
̶ Si es así … debemos irnos ahora … ̶
respondió Glen.
Los
jóvenes se miraron entre sí, y al escuchar nuevamente otra pisada, no dudaron y
se adentraron apresuradamente donde estaba la niebla.
Mientras
estos escapaban, una sombra se posicionaba detrás de ellos viéndolos huir.
Aquel
grupo había trotado rápidamente hasta llegar a una especie de pasaje que cada
vez era más angosto como si se tratare de un cuello de botella.
El
sentimiento de ser arrinconados comenzó a surgir en alguno de ellos añadiendo el
hambre y sed que sentían. Sin embargo, no se detuvieron.
Poco
a poco pudieron notar algo de vegetación a sus alrededores, lamentablemente no
fue nada del agrado para ellos, pues solo eran espinas que surgieron al lado de
las rocas.
El
lugar era inexplorado para ellos y no sabían lo que podía haber dentro, pero no
tenían más opción.
Estando
caminando por cerca de media hora, los jóvenes se sintieron agobiados. Parecía
que sus sentidos se apagaban lentamente.
̶ ¿Hasta dónde iremos? Descansemos un poco … ̶
preguntó Glen.
Esto
no lo decía por si mismo, sino que, al ver la condición de Liam, este era el
que más sufría por las secuelas de su anterior accidente.
El
resto asintió y trataron de apoyarse en los muros de piedra; pero, fue algo instantáneo,
la visión que tuvo Liam; la imagen de él siendo cortado en dos. La sensación de
peligro se esparció sobre todo los presentes quienes no entendían lo que
sucedía.
El
único que reaccionó a todo esto fue Glen quien agarró del brazo de Liam con
rapidez tumbándolo hacia atrás y, teniendo una larga espina en forma de espada
que la había tomado del lugar, realizó como una especie de ataque frente suyo.
̶ ¡Atrás!
̶ exclamó Glen.
Daniel
tomo el cuerpo de Liam quien estaba apunto de tropezarse.
En
medio del lugar, solo Aren pudo notar que el movimiento de Glen no era un
ataque, sino una defensa.
La
silueta de una persona de casi la misma estatura de Glen se mostraba quien
tenía una especie de espada de madera.
Una
breve serie de choque de espadas comenzó.
La
habilidad de atacar y evadir de ambas personas era sorpréndete, como si ambos fueran
diestros en este arte. Sin embargo, fue más evidente que Glen iba superando con
gran destreza a su rival haciéndolo retroceder hasta que en un movimiento puso
la punta afilada de la espina frente al cuello de su enemigo sin que este
pudiera contratacar.
̶ Hahh … hahh … ¡¿Tú … quién eres?! ̶
exclamó Glen agotado.
Dejando
caer su espada de madera al piso que en realidad era solo un palo destrozado
con forma similar, el contrincante se rindió.
̶ Vamos … no era en serio … ̶ respondió
la voz de aquel sujeto algo vacilante.
Al
verlo detenidamente, el primero en reconocerlo fue Liam.
̶ Tú eres … Renato …
El
resto se sorprendieron al escuchar el nombre, pues recordaron al tipo quien había
compartido habitación con Liam.
̶ ¿Qué haces aquí? ̶
preguntó Liam seriamente.
Poniendo
sus manos en alto como señal de rendición, aquel joven hablo.
̶ Déjenme explicarlo, pero primero podrías
bajar eso.
Glen
dudó de sus palabras y tan solo retrocedió un poco.
̶ Será mejor que nos des buenas razones de
tus acciones. ̶ comentó Glen.
Habían
pasado unos segundos y la escena era algo confusa, pues como un solo hombre
trataría de acabar con cuatro.
Fue
entonces que Renato se tiró sentado en el suelo como otra señal de que no
deseaba pelear más.
̶ Miren … solo estaba buscando a un amigo.
Nadie
del grupo creyó lo que dijo.
̶ Explícate … ̶ dijo
Glen.
Renato
sonrió levemente.
̶ Bueno … ya saben del grupo de exploración que
desapareció hace un par de días, ¿verdad? … uno de ellos era amigo mío, y mi grupo
y yo estuvimos buscándolo.
̶
¿Tu grupo? ̶ preguntó Daniel.
̶ Sí … ellos ahora están con ciertos
problemas y solo yo fui mandado a buscarlo.
Nadie
seguía sin creer en lo que decía.
̶ Entiendo … ̶
comentó Liam mientras entrecerraba sus ojos como si comprendiera
algo ̶
… ahora dinos realmente por
qué estás aquí.
Renato
pudo sentir como si aquel muchacho con un parche en su ojo izquierdo podía ver a
través de sus intenciones, lo que hizo que su falsa sonrisa se desvaneciera.
̶ Está bien … solo los estaba siguiendo
cuando vi que escaparon de la multitud de antes … tenía dudas de lo que harían luego
de ver a Marcus.
Todos
quedaron algo incrédulos de la confesión.
̶ ¿Tu sabes sobre eso? ̶
preguntó Daniel.
̶ Claro … yo los vi cuando ingresaron a ver
a Marcus ayer … y ahora como todos sabemos que está muerto, pues ustedes sería
los principales sospechosos, ¿no creen?
Todos
quedaron consternados por lo que sabía aquel joven.
̶ ¿El resto nos esta buscando también? ̶
preguntó Aren.
̶ … No … en realidad nadie está buscando
quien o quienes hayan asesinado a Marcus … después de todo ellos también asesinaron
a lo médicos, técnicos quienes habían ayudado antes … aunque por justas razones
…
̶ ¿Los doctores y técnicos? ̶
preguntó Glen extrañado.
Todos
comenzaron a creer en lo que decía el joven después de haber escuchado lo que
pasó el día anterior cuando los descubrieron.
̶ Ya veo. ̶
comentó Liam.
̶ Bueno ¿Qué harán ahora? ̶
preguntó Renato.
Como
si el grupo hubiera olvidado brevemente la razón del ataque de aquel joven,
comenzaron a pensar cual sería su siguiente paso.
Sin
embargo, el sonido como de tallos crujiendo se escuchó alrededor de ellos.
̶ ¡¿Ahora qué es?! ̶ exclamó
Glen.
Todos
comenzaron a ver a sus alrededores buscando qué o quién hizo aquel sonido, pero
no podían ver por aquella espesa niebla.
Los
cuatro jóvenes miraron por un breve momento a Renato recordando lo escrito por
Marcus acerca de algunos ‘pasajeros’ que estaban infiltrados, mas este comentó
que no era culpa de él, entonces fue que se acordaron de haber sido atacados
por aquel joven.
̶ ¡¿Es verdad?! ¡¿Por qué nos atacaste?! …
¡¿Acaso no han venido ahora tus ‘amigos’ para matarnos?! ̶
exclamó Glen enojadamente.
̶ No, de verdad … nadie más vino conmigo.
La
desconfianza volvió a aparecer.
Entonces,
rápidamente, Glen tomó a Renato desprevenido como si se tratase de un rehén.
̶ Si realmente son tus amigos … no creo que
te quieran ver morir, ¿verdad? ̶ comentó Glen como si estuviera determinado a
hacer lo necesario para sobrevivir.
̶ No creo que ellos … se preocupen tanto por
mí.
̶ ¿Qué?
Antes
de poder seguir hablando, se escuchó el sonido de pisadas acercándose hacia
ellos; todos los jóvenes voltearon a la dirección donde estaba el campamento
pensando que aparecerían por allí, hasta que, la siguiente pisada se escuchó detrás
de ellos.
Todos
quedaron confusos pensando cuando los rodearon como para estar detrás de ellos.
Los
cinco jóvenes voltearon de inmediato para preparase por el inminente ataque. No
obstante, no fue lo que creyeron aquella vista que estaba frente a ellos.
Sí,
ninguno de sus pensamientos pudo predecir lo que venía hacia ellos; fue
entonces que Aren se acordó de las últimas palabras escritas por Marcus.
Cuidado
con la niebla.
Todos
fueron testigos de la presencia de un ser grotesco, difícil de describir, pues
nunca hubieron visto algo similar antes. Su forma era humanoide, pero en vez de
piel parecía estar llenos de articulaciones que en algunas partes dejaba solo
ver parte de huesos.
Parecía
de unos dos metros de altura con extremidades largas, sobre todo su extremidad
superior izquierda que parecía tener gran musculatura y en la parte del hombro estaba
lleno de úlceras y tumores.
En
la parte donde debía estar el rostro, parecía estar una especie de remolino de
articulaciones siendo algo ocultadas por una especie de cáscara exterior.
Sin
embargo, lo preocupante era lo que sostenía su extremidad superior derecha.
̶ Saben … no les mentía cuando dije que
venía a buscar a alguien. ̶ comentó Renato conmocionado al igual que el
resto mientras veía aquel monstro.
̶ ¿Qué … quieres … decir? ̶
preguntó Glen quien estaba perturbado.
̶ Bueno … ahora ya sé dónde o mejor dicho …
lo que le pasó a Vil … ̶ respondió Renato.
La cabeza decapitada de un hombre de cabellos rubios se podía ver siendo sostenida por aquella criatura que salía de la niebla.


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