PARTE VIII HUIR ES DE VALIENTES
PARTE VIII
Huir es de Valientes
En
las rocosas zonas de aquel cañón que estaba tapado por una espesa neblina, se
podía observar la presencia de un niño pequeño quien caminaba solo. El pequeño parecía
estar paseando, pero no había ningún adulto quien lo acompañara; esto era muy
extraño, sin embargo, aquel niño no parecía asustado ni alarmado, era más bien
como si estuviera concentrado en buscar algo y de esta forma se adentró más al
lugar donde la niebla estaba más concentrada.
Ya
habían pasado unos cuantos minutos desde que aquel grupo de jóvenes habían
presenciado la apariencia de aquel mostro y agitadamente estaban escapando del
lugar.
̶
¡¿H-Hasta cuándo nos seguirá persiguiendo
esa cosa?! ̶ preguntó Glen.
̶ ¡No lo sé! … ¡Espero que lo hayamos
perdido! ̶ contestó Daniel.
̶ Ustedes … ¡¿Cómo pueden ser tan malos?! ̶ gritó
Renato.
Nadie
contestó.
̶ ¡¿Qué?! ¡¿Nadie dirá nada?!
̶ … Vamos … dejemos eso en el pasado. ̶ dijo Daniel.
̶ Claro … ¡Como a ti no te lanzaron como cerdo
al matadero!
̶ ¡Oye! ¡A mí también me hicieron lo mismo y no
me ando quejando! ̶ exclamó Glen.
̶ ¡¿Qué?!
̶ Sí … supéralo. ̶ comentó Liam.
Fue
cuando Glen miró algo desconfiado hacia Liam.
̶ Tú y yo tenemos una charla pendiente.
Liam
volteó la mirada sin decir nada.
̶ ¡¿Ahora qué hacemos?! ̶
preguntó Renato.
̶ ¡No lo sé! ¡Solo quiero irme a casa! ̶
respondió Glen
̶ ¡Quieren callarse! Esa cosa puede escucharnos. ̶
exclamó Liam tratando de murmurar.
̶ Esa cosa ni orejas tiene … ¿Cómo diablos nos
va a escuchar? ̶ respondió Renato.
̶ No muestra órganos auditivos ni de vista …
pero de alguna forma sabe donde hay seres vivos … solo debemos ver la forma de hacerlo
perder el interés en nosotros. ̶ explicó
Aren.
̶ Bien, ¿Qué aconsejas? ̶
dijo Glen.
̶ Tratemos de buscar un lugar donde
escondernos, nuestra resistencia ya no durará por mucho.
Todos
los presentes asintieron, pues la adrenalina del momento comenzaba a agotarse
en aquel grupo; sobre todo en Liam quien parecía desmayarse.
Los
sonidos de pisadas pesadas que rompían y agrietaban el suelo se escuchaban detrás
de ellos cuando todo el grupo dejó de hablar. Esto era una clara señal de que
la criatura estaba detrás de ellos.
Un
pensamiento hacía que la esperanza en sus corazones se mantuviera encendida:
esa criatura no era rápida. Esto lo concluyeron al ver que cada vez más las
pisadas iban sondando más y más lejanas.
En
ese momento, Daniel pudo observar como una especie de camino angosto que parecía
llevar a una zona de piedras en forma de conos deformes, aquel grupo decidió ir
por ese camino de la forma más cautelosa posible.
Esto
lo hicieron, pues no querían llevar a la criatura hacia el campamento de los
sobrevivientes.
Al
ir por aquel camino, se sorprendieron de ver que llevaba hacia una cueva. Los jóvenes
se sorprendieron de no haber visto antes aquel lugar; por tanto, decidieron
esconderse dentro.
La
cueva era un lugar amplio, pero con varias rocas que no dejaban ver la zona.
Sí, un lugar perfecto para ocultarse.
El
grupo trató de ir hacia una zona relativamente lejos de manera que pudieran
asegurarse y descansar.
Escondidos
todos detrás de una roca, todos cayeron al suelo por el cansancio que tenían a
excepción de Aren quien había tomado el papel de avisador.
Estando
ya sentados y tomando aliento, nadie podía creer cierto lo que habían visto.
̶ ¿Esto es real? ¿No estaré soñando? ̶ se
preguntaba Renato como si comenzara a delirar.
̶ No … esa cosa es real … ̶ dijo
Glen.
̶
¿Qué hacemos? No podemos esperar
hasta que nos encuentre. ̶ comentó Daniel.
̶ … Como dijo Aren, debemos buscar la forma de
que pierda el interés en nosotros, pero ¿Cómo? ̶ habló
Liam.
Nadie
podía ver una solución real a su problema, pues no había más personas que ellos
a excepción del campamento.
̶ Debemos de salir y alejarnos lo más
posible de esta niebla. ̶ sugirió Aren.
Liam
preguntó la razón.
̶ Se han dado cuenta de que esta niebla es
extraña; la densidad, el espesor y el color … también el momento cuando aparece
… y, si se dan cuenta, puede que esté relacionado con la aparición de la criatura
que vimos.
̶ Dices que cuando la niebla aparece … ¿es por
qué ese monstro está cerca? ̶ preguntó Liam.
̶ No sé si la niebla al esparcirse significa
que aparecerá ese mostró dentro de ella o … si la criatura utiliza la niebla
para usarla a su favor. No obstante, lo que entiendo es que mientras estemos en
esta niebla significa que estamos dentro de su territorio.
̶ Entonces, si es cierto lo que dices,
significa que en cualquier momento esa cosa vendrá a esta cueva que también está
llena de niebla. ̶ dijo Daniel.
̶ Exacto … por eso, debemos idear un plan para huir
de esa cosa utilizando el área a nuestro favor.
̶ ¿El área?
̶ preguntó Daniel.
̶ Sí .. este lugar es un buen escondite para
confundirlo … o al menos atrasarlo. ̶ comentó Liam mientras veía toda la zona llena
de rocas y piedras de diferentes tamaños y formas.
̶ Entonces ¿cuál es el plan? ̶
preguntó Renato.
̶ Es simple y escuchen bien … para que no
hagan la misma tontería de la vez pasada, sobre todo tú, Daniel.
El
joven de cabellos blanco se sintió algo avergonzado.
̶ Sigo pensando que si todos peleamos,
podremos ganarle. ̶ dijo Daniel.
Todos
los presentes miraron al joven con expresiones vacías.
̶ Entonces, ¿Cómo decías? ̶ dijo
Glen.
̶ Cuando
veamos que la criatura aparezca dentro, caminaremos en silencio y lo rodearemos
cuando se vaya adentrando; cuando estemos a punto de salir, lanzaremos piedra
por varias partes para confundirlo y hacerlo pensar que estamos dentro.
̶ ¿El eco de las piedras será suficiente? ̶ preguntó Renato.
̶ No nos arriesgaremos a que gritemos para
hacer más eco … no sabemos cuales son los sentidos de esa criatura.
̶ Entiendo … y luego qué. ̶ dijo
Renato.
̶ Trotaremos sin hacer ruido alejándonos del
lugar hasta escapar de la niebla, luego nos dirigiremos hacia el campamento
para avisarles.
̶ Entiendo el plan hasta que escapemos, pero ¿acaso
olvidaste la situación actual en lo que aún llamas campamento? ̶ cuestionó Renato.
̶ No importa … con ellos tenemos más
probabilidades de sobrevivir que estando aquí atrapados con esa cosa … sin
embargo, mejor será que nos escondamos de los sobrevivientes cuando lleguemos
al lugar … solo Renato les dirá sobre lo que está pasando. ̶ sugirió Glen.
̶ ¡¿Q-Qué?! ¡¿Por qué yo?
̶ Has silencio.
̶ murmuró Liam.
̶ Entonces, así queda … tan solo hay que
esperar. ̶ comentó Glen al pararse ̶ ¡Ah!
Pero tengo otra pregunta, ¿Qué pasa si fracasamos y nos descubre? ¿Hay plan B? ̶
agregó el joven.
Todos
los presentes quedaron ciertamente pensativos por esta aclaración, después de
todo, no es como si su plan pudiera resultar como ellos querían.
̶ Al menos podemos decir que sabemos algo de
como reacciona ese monstro … tal vez podamos idear un plan de
contingencia. ̶ dijo Daniel.
Esto
lo mencionó, pues recordando como todos actuaron la vez pasada y como pudieron
escapar a las justas.
Sí,
cuando todos actuaron imprudentemente, tanto Glen como Renato fueron los que
tuvieron el primer contacto con aquel ser.
Al
momento de ser lanzados cerca de esa cosa, pudieron observar como una de sus
extremidades se había levantado para tomar a uno de ellos; sin embargo, los dos
reaccionaron y se tiraron al piso para evitar ser tomados.
La
criatura vio que estaban cerca de sus extremidades inferiores y su cola se dirigió
hacia ellos; sin embargo, antes de ser tomados, se escuchó el ruido de un golpe
que asestó a lo que parecía ser la cabeza del monstro.
Liam
fue el primero en verlo; Daniel con gran valentía o, tal vez, ignorancia se
atrevió a golpear al mostro con el palo de madera como si estuviera tratando de
luchar con ese ser.
Todos pensaron que Daniel estaba loco; sin
embargo, la determinación en sus ojos mostraba lo contrario; no era por miedo o
por un acto inconsciente, realmente estaba determinado a luchar por su vida.
Lamentablemente,
el mostro parecía enfurecerse y con la extremidad que sostenía la cabeza decapitada
lanzó un golpe hacia Daniel tan fuerte que lo mandó casi volando hacia atrás.
Su atención solo estaba en aquel par que
estaba tirado en el suelo, pero, para ese momento, Glen y Renato ya se habían
parado y retrocedido algunos pasos. La criatura se percató y comenzó a avanzar
hacia ellos.
El
temor seguía en pie, pero Renato no se dejó controlar por ellos y rápidamente sacó
una especie de esfera pequeña de uno de sus bolsillos y la lanzó hacia donde
estaba la criatura.
Al
impactar la esfera con el cuerpo del monstro, se expandió como una especie de explosión
que contenía gas lacrimógeno. Y, entonces, aprovecharon en huir del lugar.
Pasando
unos segundos, el monstro atravesó la capa de gas como si no le hiciera efecto
y comenzó a ir tras de ellos.
̶ Como recuerdan, parece que esa cosa es
algo lenta, pero resistente … no funcionó las bombas lacrimógenas ni sufrió
daño por el golpe de Daniel; por ellos, no creo que debamos enfrentarlo … no
tenemos las armas necesarias … pero en caso de que fallemos en escapar podemos,
usar la bombas de Renato para buscar una salida. ̶
comentó Glen.
̶
Sí, concuerdo. ̶
dijo Liam.
̶ Entonces, la otra cosa que quería decirles
es que, ¿Qué pasaría si uno de nosotros quedara atrapado con esa cosa? ̶ cuestionó
Glen.
Todos
quedaron en silencio al escuchar eso.
̶ Sugiero que esa persona haga el valeroso acto
de sacrificarse por los demás.
Repentinamente,
todos miraron un poco hacia el extremo superior de la roca donde se escondían que
estaba a las espaladas de Glen.
̶ Sé que nadie le gustaría estar en esa situación,
pero … alguien debe de hacerlo. ̶ seguía hablando Glen.
̶ … Eh … Glen …
̶ Espera, déjame terminar. Yo no le deseo el
mal a nadie, pero si eso pasara, quisiera que el desafortunado pudiera tomar la
valiente decisión de sacrificarse por nosotros.
̶ Oye … Glen …
̶ Un rato … miren, al que le tocara estar en
esa situación, lo recordaremos como un héroe y contaremos su hazaña a las
futuras generaciones y …
̶ Glen …
̶ ¡¿Qué?! ¡¿Acaso no ven que me estoy
inspirando?!
Todos
los jóvenes quedaron en silencio mientras seguían observando.
̶ ¿Y ahora por que se callan?
̶ …
̶ ¿?
̶ …
Fue
entonces que Glen pareció entender y, antes de decir algo, suspiró.
̶ … Eh … está detrás de mí, ¿verdad? ̶
dijo Glen mientras que en lo alto de aquella roca, la apariencia de
aquella criatura se mostraba cada vez más.
Todos
asintieron unánimemente.
̶ Hahh … y yo que pensaba que esto solo sucedían
en las películas.
En
el campamento donde estaban los fallecidos y sobrevivientes, parecía haber
ocurrido pequeñas peleas, pues varios cuerpos estaban tumbados en el piso,
mientras que otros estaban sentados en el suelo mientras que deliraban y el
resto caminaba sin rumbo ni esperanza.
Poco
a poco todos iban enfermándose y otros muriendo lentamente; por otra parte, dentro
de uno de los extremos del tren donde parecía no haber nadie, estaba la
presencia de aquel hombre de cabellos largos blancos al igual que su vestimenta
y aquella sonrisa característica en su rostro siendo acompañado por un joven de
cabello negro corto y liso quien vestía solo una camisa blanca elegante y un
pantalón negro de vestir.
̶ Puede que para mañana, estén todos muertos ya. ̶ dijo el hombre de blanco mientras miraba por
una de las ventanas de las cabinas.
̶ Entonces … ¿Cómo nos llevaremos los cadáveres? ̶ preguntó el joven de camisa blanca.
El
varón de traje blanco solo sonrió.
̶ Por otro lado, quisiera que terminemos esto
cuanto antes.
̶ ¿? ¿Por qué? ¿Pasó algo? … No me digas que
tienes miedo de lo que te harán si descubren que asesinaste a Robert, ¿eh,
Gajel? ̶
comentó aquel joven de cabello negro con algo de sarcasmo.
̶ Para nada … es solo que sentí algo que no me
gustó … ¿has visto esa niebla que apareció al extremo del tren?
̶ Sí … ¿Qué sucede con eso? ̶
preguntó el joven de cabello negro como si él también se hubiera
percatado de algo.
̶ Solo esperemos que Renato termine rápido su
trabajo.
Fue
entonces que el sonido de hélices comenzó a escucharse cerca del lugar en la
cima del cañón. Los dos hombres se sorprendieron, pues entendían que no eran
parte de su grupo.
Dentro
de la cabina donde se encontró el cuerpo de Marcus, se podía observar que estaba
vacío, ya no estaba el cadáver, pero sí se pudo escuchar como el pitido de una alarma
viniendo dentro del baúl en donde se había sentado antes. El pitido se convirtió
en una serie de ruidos algo extraños que al escucharlos detenidamente se podía oír
algunas palabras.
̶ ¡¿Me escuchan?! El equipo de rescate se
encuentra en la localización mandada por este dispositivo … solicitamos el
permiso para descender …
Sí,
eran helicópteros de rescate que habían llegado.
Los
últimos sobrevivientes pudieron percibir esto y se escuchó un grito de júbilo y
alegría, después de todo, su salvación había llegado.
Los
sobrevivientes comenzaron a levantarse y gritar en señal de que estaban
atrapados en las profundidades del cañón y, al ver como el primer helicóptero descendía,
todos comenzaron a correr y reunirse alrededor del vehículo.
El
sonido de un megáfono comenzó a escucharse.
̶ Por favor, todos retrocedan; es peligroso
si se acercan demasiado. Hemos traído el suficiente equipo para todos.
Mientras
que los avisos se realizaban, los oficiales encargados pudieron observar la situación
del desastre; vieron como había quedado el tren y en qué condición estaban los
sobrevivientes.
̶ Solo han sido como unos tres días, pero parece
que todos se han vuelto locos … debemos revisar la cantidad de sobrevivientes y
fallecidos … los altos cargos de la capital ya están los suficientemente
enojados como para demorarnos en esto … hagámoslo rápido.
̶ Sí, capitán.
Mientras
que la gente corría, uno de ellos quien cargaba a una niña pequeña, corría en
sentido contrario mientras exclamaba.
̶ ¡¿Han visto a mi hijo?! ¡Lo he buscado por
todos lados, pero no lo encuentro! ¡Por favor, ayúdenme a encontrarlo!
Sin
embargo, nadie le hacía caso.
Fue
entonces que el hombre salió del tumulto dirigiéndose al extremo del tren donde
seguía buscando desesperadamente.
̶ ¡Corré,
Wachin!
Fue
lo que se escuchó en aquella cueva donde se habían ocultado los jóvenes por
algunos minutos. Posteriormente se escucharon el sonido de bombas lacrimógenas
que opacaban el lugar.
De
repente, cinco jóvenes salieron de inmediato del lugar tratando de ser lo más
cauteloso posible y teniendo piedras en manos comenzaron a lanzar dentro de la
cueva.
Segundos
después, siguieron corriendo de manera que huyeron del lugar.
̶ ¿Qué fue de todo tu discurso heroico y
eso? ̶
preguntó Renato mientras murmuraba.
̶ Quiero vivir.
̶ dijo Glen mientras lagrimeaba.
̶ Todos … concéntrense … debemos de escapar de
esta niebla. ̶ dijo Aren.
Al
alejarse lo suficiente, todos comenzaron a correr con fuerzas; sin embargo,
Liam ya estaba exhausto y, al no poder más, casi se desmaya.
Aren
notó esto y rápidamente lo cargó a sus espaladas y continuaron corriendo.
Sin
embargo, lo peor estaba por suceder.
Al
dar un vistazo hacia atrás, Daniel se dio cuenta de algo aterrador: aquella
criatura comenzaba a verse, pero estaba corriendo de una forma extraña, pues
abría sus extremidades de tal forma como si estuviera en un maratón.
Esta
vez, la criatura no era nada lenta.
El
resto se dio cuenta y se atemorizaron viendo como el monstro se acercaba con
gran velocidad, y, al extender su extremidad musculada, vieron como esta se transformaba
en una especie de hacha gigante.
Nadie
podía creer lo que veían.


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